charla con los realizadores Ernesto Baca, Tomás Gotlip y Homero Cirelli.
Entrevista por Pablo Conde. Fotos Reina Escofet y José Ludovico. producción Cris Zurutuza y Gabriel Patrono.
Hay otro cine cuyo punto de partida es una necesidad de contar, de transmitir ideas, de provocar al espectador, desafiándolo en su rol. Es un cine urgente en cuanto a su realización y está regido por la voz de sus autores, más radical, más jugada, más personal. Estos cineastas, cuyo motor primordial es el filmar, contra viento y marea –una (mal)sana costumbre nacional–, terminan siendo un poco relegados por un sistema que no los comprende ni les da demasiado espacio. Estos cineastas se mueven en la periferia, desde lo temático, lo artístico y lo comercial. LA NAVE DE LOS SUEÑOS propone para octubre y noviembre el ciclo CINE PERIFERICO, todos los viernes a las 19 hs en La Biblioteca Nacional con una programación que gira en torno a ellos. Porque muchas veces la mejor manera de mirar hacia adentro es mirar hacia afuera, hacia la periferia.
–Ustedes hacen un cine muy personal, que se aleja de la narrativa tradicional. ¿Cuál es la concepción de la obra en cada uno?
–Tomás: En general se entiende por narrativo a lo que cuenta una historia lineal y eso es parte de la narración, pero creo que todo narra en el cine: la luz, el sonido, el actor… Entonces si uno empieza a jugar con eso, hace algo distinto a esa convención de la narrativa clásica. En nuestras películas hay otros elementos que narran, y uno puede jugar con eso.
–Homero: En mi caso hay una necesidad de poder encontrar algo diferente, hacer algo visual y sonoro que además sea posible de ver en una pantalla. El cine es un arte bastante nuevo y tanto la literatura como la pintura siempre fueron corriendo sus propias fronteras. El cine también amerita eso. No sé si lo lograremos, pero hay un deseo de poder correr esas fronteras. No es algo forzado, yo sueño con eso, con hacer algo que vaya por ese lado.
-¿Cómo es el trabajo con los actores? ¿Hay ensayos, se les pasa un guión, trabajan por escenas?
-Ernesto: Es distinto en cada película, en una de ellas por ejemplo yo no los considero actores, los considero modelos, me interesan como imágenes, y lo que trato de captar es lo que está en la superficie. En las otras películas es diferente, tengo una concepción muy visual, básicamente dibujo la película y a cada actor le muestro el cuadro, y veo qué es lo que le transmite el dibujo. Siento que es muy difícil explicar a los actores qué es lo que se quiere. Los actores tienen muchas ventajas sobre los directores, porque hacen mucho más teatro, hacen más películas, leen más, los directores en general hacen una película cada dos o tres años. Yo trabajo mucho con no actores por eso, porque puedo tener una conexión más informal y para evitar ciertos vicios de la actuación.
-Homero: En general trabajo con actores no profesionales, salvo en Porno que sí eran profesionales, pero de películas porno…..lo que intento es ser muy cuidadoso con lo que se va a mostrar, sean actores profesionales o no.
-A veces el esfuerzo por mostrar lo que uno hace es tan grande como el de hacer la película. ¿Cómo encaran la exhibición al ser películas no convencionales?
-Homero: En ese sentido yo no me quejo, hice tres películas y logré que se vean, no las tuve que guardar en un cajón en mi casa. También soy conciente que por las películas que hago no puedo pretender que la gente pague una entrada de quince pesos en un shopping, porque se trata de materiales muy diferentes. Pero es muy enriquecedor poder ver como impacta en la gente lo que uno hace, incluso si no gusta o si salen críticas buenas o no, porque ahí descubrís en tu obra cosas que quizás no viste.
-Tomas: Deberían existir otros espacios de exhibición. Mi primera película la estrené con La Nave de los Sueños, un lugar donde podías llevar tus cosas y encontrar espacio, deberían surgir más espacios de esas características y que se tomen decisiones políticas para acompañarlos. Por otro lado sería bueno que los artistas nos juntemos y que se arme un buen circuito de exhibición alternativo, sin esperar un Mesías. En el sentido de la exhibición creo que estamos muy limitados a pocos lugares y algunos festivales
-Ernesto: Yo tuve suerte con mis películas, creo que las cosas que hago se ven porque existen festivales que las programan. Pero hay que crear nuevos espacios, que existan distribuidores jóvenes y creativos para estas películas, con ideas y buena predisposición para encarar la exhibición. Eso es lo que está faltando, gente nueva que busque esa conexión entre estas películas y la gente.
-¿Cómo les va en el exterior con sus películas?
-Homero: Se sorprenden mucho en la manera en que hacemos las cosas, hace poco estuve en un festival en Holanda y noté que estaban muy impactados por el modo en que nosotros producimos. La sensación era de sorpresa, en una nota que nos hicieron me acuerdo que tenían equipos mucho mejores a los que yo uso para hacer una película y me preguntaban a mí como hacía yo. Yo les decía: salgan a la calle y filmen. Muchas veces veo que ven nuestras cosas esperando del cine latinoamericano que siempre haya asados, cartoneros y esas cosas, y está bueno que haya elementos de esos pero no puede ser que sea un condicionante para una obra artística.
-Ernesto: La mayoría de los europeos tienen todo resuelto y no pueden entender como hacemos nosotros las cosas sin apoyo de nadie, debe ser porque son sociedades muy diferentes, donde la gente que hace cine cobra un subsidio y se levanta todos los días a las doce del mediodía, no es mi caso. Nosotros somos de una generación que va a buscar las cosas, no nos quedamos esperando, ellos nos ven como freaks y nosotros a ellos como algo raro, a mí me pasó que mis películas fueron buen recibidas, siento que la propuesta llega y que hay espectadores que esperan nuevas cosas, tuve más respuesta siempre afuera que acá
-Para terminar, ¿Qué sienten que aprendieron con todo este trayecto recorrido hasta ahora?
-Homero: Yo aprendí que hacer algo artístico y creativo en mi caso tiene que ver con una búsqueda interior de la naturaleza humana, yo lo tomo así. Lo primero que uno va descubriendo y aprendiendo es que no sabe nada a cerca de uno mismo, para mí es eso el arte, un disparador y una búsqueda.
-Tomas: Es así, yo lo veo como una búsqueda y un descubrimiento que uno va haciendo, y a la vez eso te pone en un lugar muy vulnerable con todo lo que es el medio, yo lo siento muy hostil, un tironeo de vanidades muy jodido. Hacer este tipo de cosas en medio de esta jungla es difícil…. pero hay que seguir.
-Ernesto: Con cada trabajo que voy haciendo voy viendo cosas nuevas y me voy acercando cada vez más a lo que yo quiero, cada nueva película es como ir deshojando margaritas. Siento que al principio del camino es mucho más fácil saber qué es lo que uno no quiere y no tanto lo que se quiere y a medida que vas creciendo vas sabiendo más lo que querés por sobre lo que no querés.
sábado 19 de junio de 2010
CINE EMERGENTE
charla con los realizadores Ernesto Baca, Tomás Gotlip y Homero Cirelli.
Entrevista por Pablo Conde. Fotos Reina Escofet y José Ludovico. producción Cris Zurutuza y Gabriel Patrono.
Hay otro cine cuyo punto de partida es una necesidad de contar, de transmitir ideas, de provocar al espectador, desafiándolo en su rol. Es un cine urgente en cuanto a su realización y está regido por la voz de sus autores, más radical, más jugada, más personal. Estos cineastas, cuyo motor primordial es el filmar, contra viento y marea –una (mal)sana costumbre nacional–, terminan siendo un poco relegados por un sistema que no los comprende ni les da demasiado espacio. Estos cineastas se mueven en la periferia, desde lo temático, lo artístico y lo comercial. LA NAVE DE LOS SUEÑOS propone para octubre y noviembre el ciclo CINE PERIFERICO, todos los viernes a las 19 hs en La Biblioteca Nacional con una programación que gira en torno a ellos. Porque muchas veces la mejor manera de mirar hacia adentro es mirar hacia afuera, hacia la periferia.
–Ustedes hacen un cine muy personal, que se aleja de la narrativa tradicional. ¿Cuál es la concepción de la obra en cada uno?
–Tomás: En general se entiende por narrativo a lo que cuenta una historia lineal y eso es parte de la narración, pero creo que todo narra en el cine: la luz, el sonido, el actor… Entonces si uno empieza a jugar con eso, hace algo distinto a esa convención de la narrativa clásica. En nuestras películas hay otros elementos que narran, y uno puede jugar con eso.
–Homero: En mi caso hay una necesidad de poder encontrar algo diferente, hacer algo visual y sonoro que además sea posible de ver en una pantalla. El cine es un arte bastante nuevo y tanto la literatura como la pintura siempre fueron corriendo sus propias fronteras. El cine también amerita eso. No sé si lo lograremos, pero hay un deseo de poder correr esas fronteras. No es algo forzado, yo sueño con eso, con hacer algo que vaya por ese lado.
-¿Cómo es el trabajo con los actores? ¿Hay ensayos, se les pasa un guión, trabajan por escenas?
-Ernesto: Es distinto en cada película, en una de ellas por ejemplo yo no los considero actores, los considero modelos, me interesan como imágenes, y lo que trato de captar es lo que está en la superficie. En las otras películas es diferente, tengo una concepción muy visual, básicamente dibujo la película y a cada actor le muestro el cuadro, y veo qué es lo que le transmite el dibujo. Siento que es muy difícil explicar a los actores qué es lo que se quiere. Los actores tienen muchas ventajas sobre los directores, porque hacen mucho más teatro, hacen más películas, leen más, los directores en general hacen una película cada dos o tres años. Yo trabajo mucho con no actores por eso, porque puedo tener una conexión más informal y para evitar ciertos vicios de la actuación.
-Homero: En general trabajo con actores no profesionales, salvo en Porno que sí eran profesionales, pero de películas porno…..lo que intento es ser muy cuidadoso con lo que se va a mostrar, sean actores profesionales o no.
-A veces el esfuerzo por mostrar lo que uno hace es tan grande como el de hacer la película. ¿Cómo encaran la exhibición al ser películas no convencionales?
-Homero: En ese sentido yo no me quejo, hice tres películas y logré que se vean, no las tuve que guardar en un cajón en mi casa. También soy conciente que por las películas que hago no puedo pretender que la gente pague una entrada de quince pesos en un shopping, porque se trata de materiales muy diferentes. Pero es muy enriquecedor poder ver como impacta en la gente lo que uno hace, incluso si no gusta o si salen críticas buenas o no, porque ahí descubrís en tu obra cosas que quizás no viste.
-Tomas: Deberían existir otros espacios de exhibición. Mi primera película la estrené con La Nave de los Sueños, un lugar donde podías llevar tus cosas y encontrar espacio, deberían surgir más espacios de esas características y que se tomen decisiones políticas para acompañarlos. Por otro lado sería bueno que los artistas nos juntemos y que se arme un buen circuito de exhibición alternativo, sin esperar un Mesías. En el sentido de la exhibición creo que estamos muy limitados a pocos lugares y algunos festivales
-Ernesto: Yo tuve suerte con mis películas, creo que las cosas que hago se ven porque existen festivales que las programan. Pero hay que crear nuevos espacios, que existan distribuidores jóvenes y creativos para estas películas, con ideas y buena predisposición para encarar la exhibición. Eso es lo que está faltando, gente nueva que busque esa conexión entre estas películas y la gente.
-¿Cómo les va en el exterior con sus películas?
-Homero: Se sorprenden mucho en la manera en que hacemos las cosas, hace poco estuve en un festival en Holanda y noté que estaban muy impactados por el modo en que nosotros producimos. La sensación era de sorpresa, en una nota que nos hicieron me acuerdo que tenían equipos mucho mejores a los que yo uso para hacer una película y me preguntaban a mí como hacía yo. Yo les decía: salgan a la calle y filmen. Muchas veces veo que ven nuestras cosas esperando del cine latinoamericano que siempre haya asados, cartoneros y esas cosas, y está bueno que haya elementos de esos pero no puede ser que sea un condicionante para una obra artística.
-Ernesto: La mayoría de los europeos tienen todo resuelto y no pueden entender como hacemos nosotros las cosas sin apoyo de nadie, debe ser porque son sociedades muy diferentes, donde la gente que hace cine cobra un subsidio y se levanta todos los días a las doce del mediodía, no es mi caso. Nosotros somos de una generación que va a buscar las cosas, no nos quedamos esperando, ellos nos ven como freaks y nosotros a ellos como algo raro, a mí me pasó que mis películas fueron buen recibidas, siento que la propuesta llega y que hay espectadores que esperan nuevas cosas, tuve más respuesta siempre afuera que acá
-Para terminar, ¿Qué sienten que aprendieron con todo este trayecto recorrido hasta ahora?
-Homero: Yo aprendí que hacer algo artístico y creativo en mi caso tiene que ver con una búsqueda interior de la naturaleza humana, yo lo tomo así. Lo primero que uno va descubriendo y aprendiendo es que no sabe nada a cerca de uno mismo, para mí es eso el arte, un disparador y una búsqueda.
-Tomas: Es así, yo lo veo como una búsqueda y un descubrimiento que uno va haciendo, y a la vez eso te pone en un lugar muy vulnerable con todo lo que es el medio, yo lo siento muy hostil, un tironeo de vanidades muy jodido. Hacer este tipo de cosas en medio de esta jungla es difícil…. pero hay que seguir.
-Ernesto: Con cada trabajo que voy haciendo voy viendo cosas nuevas y me voy acercando cada vez más a lo que yo quiero, cada nueva película es como ir deshojando margaritas. Siento que al principio del camino es mucho más fácil saber qué es lo que uno no quiere y no tanto lo que se quiere y a medida que vas creciendo vas sabiendo más lo que querés por sobre lo que no querés.
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